La finca, viñedos y bodega
1889
Desde
40
Ha de viñedo propio
5
Variedades principales
100%
Viticultura ecológica
Can Parellada
Una finca histórica, un espíritu modernista
La historia de Naveran se remonta a 1889, cuando don Pablo Parellada, un emprendedor visionario que había hecho fortuna en Argentina, regresó a Cataluña, se casó con la hija del Marqués de Naveran y se estableció en Can Parellada, coincidiendo con el esplendor del Modernismo catalán. Sus valores —la conexión con la naturaleza, la sensibilidad, la artesanía y la innovación— siguen inspirando hoy la filosofía de Naveran.
El paisaje
En el corazón del Penedès
Naveran es una finca de 40 hectáreas de viñedo propio situada en el entorno de Torrelavit, en el corazón del Penedès. Sus viñedos se asientan sobre suelos de origen marino ricos en caliza, formados hace más de 25 millones de años, una de las grandes singularidades de la finca.
El paisaje, atravesado por los barrancos de Sant Martí y del Mig, presenta diferencias de altitud de hasta 70 metros entre las zonas más elevadas y los fondos de valle. Esta diversidad de relieves, suelos y orientaciones permite adaptar cada variedad a las condiciones que mejor favorecen su expresión.
Finca Can Parellada
La finca, viña a viña
Cada viña de Naveran tiene una identidad propia. Descubre en el mapa cómo se distribuyen las distintas parcelas y variedades que conforman la finca.
Chardonnay
Naveran Manuela
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Pinot Noir
Naveran Perles Roses Brut Rosé
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Pinot Noir · Chardonnay
Naveran Perles Blanques Brut Selecció
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Pasa el ratón por una viña para ver la variedad. Los tres parajes rotulados dan nombre a los vinos de finca.





La tierra
Suelos que definen el carácter
En las zonas más elevadas, los suelos pobres y pedregosos favorecen vinos tensos y estructurados, mientras que las laderas calcáreas ofrecen un equilibrio natural entre frescura y maduración. En los fondos de valle, los suelos más profundos y fértiles contribuyen a la elegancia y finura.
Xarel·lo, Macabeo, Parellada, Chardonnay y Pinot Noir se cultivan bajo los principios de la viticultura ecológica, con una gestión precisa y adaptada a las características de cada parcela. Esta diversidad, unida al conocimiento de la finca, permite elaborar vinos y cavas frescos, tensos y elegantes, con una gran capacidad de envejecimiento.